lunes, 21 de febrero de 2011

Equidad y Ciberpolítica, derechos cuyo tiempo ha llegado. Columna de opinión en el diario EL HERALDO de Barranquilla, Colombia.

Por Hugo González Montalvo
Motivado por el triunfo del levantamiento popular en Túnez, Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía 2001, nos ofreció, en su reciente columna para diferentes diarios del mundo, El catalizador tunecino, unas sesudas reflexiones que merecen ser resaltadas. Él nos dice que hoy “no basta con que los gobiernos contribuyan a un crecimiento suficiente”, Túnez, en los últimos 20 años creció su PIB un cinco por ciento en promedio.
“Tampoco es suficiente seguir los dictados de los mercados financieros internacionales”. “Los estudios económicos muestran que lo verdaderamente importante de los resultados de un país es que haya una sensación de equidad y juego limpio”. “Se puede agradar a los inversionistas internacionales, pero eso no significa que aumenten los puestos de trabajo o el nivel de vida para la mayoría de los ciudadanos”.“Un elevado desempleo y una corrupción omnipresente constituyen una combinación explosiva”. 
Habría que recordarle a los nuevos gobiernos que se instalan que: “La democracia es algo más que elecciones periódicas”, que “un gobierno demasiado débil no podría impedir que los indefensos sean víctimas de los poderosos agentes económicos privados”. Que “en el Estado de derecho, se pueden utilizar las leyes para garantizar la igualdad de oportunidades o para mantener desigualdades y el poder de minorías dominantes”.
Y un asunto que nos concierne con frecuencia: “si no se aplican cortapisas a los grupos de presión y a las conexiones entre los sectores público y privado, no solo será posible la desviación de los recursos públicos, sino que ocurrirá con seguridad”.

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Las rebeliones populares en los países árabes han servido para actualizar los debates acerca de la relación entre la tecnología y la política, es más, hoy se enfatiza en la pregunta: ¿Las nuevas tecnologías son agentes de cambios políticos? En la Internet, esta emergente plaza pública planetaria del ciberespacio, se dan constantemente mítines de protesta, verdaderas batallas conceptuales sobre asuntos políticos; sin embargo, la mayoría de las veces son torneos de insultos o, peor, simples combates de banalidades en multilenguajes.
Reconociendo el papel principal de los sectores pobres en estas revueltas, y de todos aquellos que hoy siguen exponiendo su vida en las calles, se nos hace evidente que el uso de Facebook, Twitter y YouTube está permitiendo a los jóvenes rebeldes trasmitir su indignación, interactuar y formar comunidades insurgentes, muy eficientes a la hora de promover movilizaciones.
Es similar al impacto que la propagación de la lectura tuvo en los acontecimientos políticos subsiguientes a la difusión de la imprenta. Por eso se dice que la Internet es la imprenta de Gutenberg de hoy. La importancia del asunto genera preguntas como: ¿quién debe ejercer la autoridad en esta plaza cibernética? ¿los gobiernos? ¿las empresas? ¿quiénes? las respuestas que los hechos históricos le den a estas preguntas serán decisivas para el futuro del ejercicio ciudadano de la política.

El derecho a estar conectado al ciberespacio se plantea ya como un derecho humano. Por los sucesos en el mundo árabe, se puede decir, retomando a Víctor Hugo, que: “Más fuerte que la marcha de los ejércitos poderosos es una idea cuyo tiempo ha llegado”.
Publicado como columna de opinión en el diario EL HERALDO de Barranquilla, Colombia.


2 comentarios:

Juan José Trillos dijo...

Artículo que, aunque corto, dado las exigencias de espacio de El heradlo a los autores, constituye en importante material para las clases de Opinión pública y nuevas mediaciones en las universidades en donde se imparte esta asignatura. La pregunta, de quién debe controlar los cibermdedios, esta sobre el tapete?

Lo cierto es que en los dos últimos meses he pasado de percibir a los cibermedios desde una perpectiva apocalíptica a una pragmática: ojala el resto de los jóvenes del mundo entiendan que las redes sociales son útiles si se usan para organizar acciones a favor del bien común.

Juan José Trillos

Hugo González Montalvo dijo...

Comentario remitido por Roque Llanos González, miembro del Grupo BBM, Contador Público de Barranquilla, Colombia:
“En esta columna se expresan Interesantes reflexiones respecto a los actuales movimientos populares en el mundo arabe, que evidencian, que se está gestando un pensamiento integral planetario, con una dimensión política basada en una visión económica con efecto social. Muy diferente de lo que ocurre en países como Colombia, donde se presentan muchas protestas, marcadas por un individualismo arraigado, primando la inmediatez de intereses aislados. En ocasiones las protestas son de los gremios económicos, en las que aflora el inconformismo descarado de los monopolios industriales que luchan por más prebendas legales, la bestia económica capitalista no se sacia nunca.
La tendencia, es inminente, un masivo interés político avanza aceleradamente por las autopistas cibernéticas, desplazando a las perpetuadas monarquías gubernamentales en el mundo. Sin embargo este espacio no es aprovechado debidamente por nuestros jóvenes, que no enfrentan la realidad social, viven en la ilusión de creer que son consumistas ricos del primer mundo y no lo que son en realidad: jóvenes del Tercer Mundo subdesarrollado, pertenecientes los sectores pobres de la población. Adormecidos en el carnaval de los sofismas y las banalidades son jóvenes contemporáneos ingenuos donantes de recursos públicos, que desgraciadamente son administrados fraudulentamente por unos pocos. Es por eso que los jóvenes actuales cuestionan la política, la ven como un tema ajeno, propio solamente de los mafiosos administradores del erario.
Es conveniente la divulgación de temas como éste, colgado en las páginas de arraigo popular, que impacten de tal manera hasta que se logre un gran movimiento cultural, proyectado a generar espacios de vida digna para las futuras generaciones”.
Roque Llanos González
Miembro del Grupo BBM
Contador Público
Barranquilla, Colombia