sábado, 28 de abril de 2007

Confusiones deliberadas e imagen internacional de Colombia

Como el Presidente en Colombia ejerce dos funciones: Jefe de Estado y Jefe de Gobierno, es fácil aprovecharse de las confusiones que se generan por las cercanías semánticas de los vocablos con que frecuentemente lo relacionan. Por ejemplo: cuando por el ejercicio propio del gobierno, necesariamente controversial en una democracia, se presentan oposiciones a la política del primer mandatario, algunos de sus defensores argumentan que se está atacando a la dignidad de la nación (entendida como el conjunto de los habitantes del país), o se está ofendiendo a la patria (entendida como nuestra tierra natal a la que nos sentimos unidos histórica y afectivamente) o que se está atentando contra los altos intereses del Estado (entendido como la entidad jurídica política que ejerce soberanía legítima sobre el territorio de Colombia).Es bueno, entonces, aclarar que cuando se debaten las políticas no se está atacando ni al Estado, ni a la Patria, ni a la Nación.
Ciertos funcionarios y parlamentarios que defienden la política gubernamental califican como traidores de la patria, o cosas por el estilo, a quienes se atreven a refutar las políticas oficiales. Flaco favor le están haciendo al Presidente, porque pareciese que no tuvieran argumentos válidos para sustentar que la política que ejecutan es la más conveniente para el país. Deben saber que con esos ataques justifican los calificativos y dudas con que se le critica con frecuencia: soberbia y creerse que encarna el Estado en su persona. “El Estado soy yo”, dijo el Rey Luis XIV de Francia en el siglo XVII.
Retrato de luis XIV rey de Francia (1643-1715). Obra de Hyacinthe Rigaud.
Obra de La redacción de algunas noticias en los medios contribuye a la confusión de los hechos (el legítimo debate a unas políticas sobre seguridad ciudadana) con un caso muy distinto: el posible insulto a la persona del Presidente, que es, por supuesto, inadmisible, repudiable. Sabemos que nuestra Constitución brinda la posibilidad a un particular de denunciar o quejarse ante la Cámara por alguna supuesta actuación violatoria del ordenamiento jurídico por parte del señor Presidente. Solo allí se puede dirimir, en Derecho, si el caso denunciado tiene mérito para una acusación ante el Senado. Mientras tanto el Presidente como todo ciudadano goza de la presunción de inocencia.
La disputa, el intercambio de palabras, con acusaciones mutuas, entre Petro y el Presidente, tiene diversas lecturas en el exterior y en el interior. En el interior el Presidente recibe el apoyo rápido de los gremios de la producción que con el pretexto de ofrecer solidaridad al Presidente ofendido respaldan a la política de gobierno con respecto a las Convivir. Muchos ciudadanos continúan apoyando febrilmente la política gubernamental. En las encuestas de la radio se escuchan sorprendentes e irracionales opiniones, justifican una violencia por la violencia de los otros. Algunos colombianos, que presumen de avispados en los asuntos relacionados con los negocios personales, a la hora de pensar en los intereses colectivos evidencian una deficiente formación sobre cuestiones políticas trascendentales. Otros despistados compatriotas creen que en las elecciones se escoge al amo, al patrón para que lo mande a uno a su gusto y no a un mandatario político. Es decir, a una persona que acepta representarnos en la gestión de gobierno. Una encuesta de RCN realizada después del debate en el Congreso mostró que los ciudadanos de Barranquilla tienen una percepción un poco más independiente que el resto del país con respecto a seguir con subordinación las opiniones generalizada en los medios.

En la comunidad internacional, globalizada, que es muy sensible cuando oye hablar de violación de los derechos humanos, son muy distintas las reacciones.En los EU los republicanos continúan apoyando al Presidente y los demócratas dudan. Para determinados colaboradores del Gobierno el ex vicepresidente Al Gore era importante cuando estaba programado para la foto oficial junto al Presidente en el evento ambientalista en Miami, pero pasó a ser casi que un pobre diablo cuando anunció que no asistiría.En carta enviada por parlamentarios europeos al Presidente (EL HERALDO, 26.04.07) le solicitan explicaciones por el posible espionaje a las actividades de la oposición.

Nelson Mandela con Al Gore.
Todo lo anterior nos indica que el Gobierno de ahora en adelante tiene que ser más cuidadoso en sus defensas y pensar que no solamente tiene una sumisa audiencia nacional sino que en el exterior la personalidad del Presidente no es percibida tan carismática como se pretende.

Publicado en el Heraldo, 28,04,07.
http://www.elheraldo.com.co/hoy070428/editorial/noti4.htm

2 comentarios:

Rafael Dario Hernandez dijo...

La misma confusión sucede cuando las noticias dicen que “Colombia está en conflicto con Ecuador”. Los periodistas deberían decir: el gobierno de Colombia tiene diferencias con el gobierno de Ecuador. Los pueblos de los dos países no están en conflicto. A mi me parece que de lo que se trata es estar alerta y no “comerse el amage” como decimos en el Caribe.

Hermes Olarte dijo...

Definitivamente debemos conocer mejor los conceptos sobre política para evitar tantas confusiones.
Saludos desde California.